La experiencia, aquella enemiga de la fantasía que te abre los ojos y cierra el telón.
Aquella que te ahorra el riesgo y te ahoga el sueño que acompaña alguna ilusión.
La experiencia, aquella voz de apatía que te marca el paso y le roba el fuego a tu pasión. Aquella que si te descuidas domina tus puntos finales en toda oración.
La experiencia, aquella voz sombría y sobria que ofrece calma, seguridad y resignación. Aquella que te guarda el ego y guía al instinto de dizque protección.
Dame ignorancia voluntaria, pura e ingenua que me lleve lejos de la experiencia. Que sea una burla descarada de lo ya vivido viciado y muerto.
Dame ignorancia santa, tonta e irracional que me haga susceptible. Que sea motivo de estar vivo con la emoción renovada, loca e impertinente.
Dame ignorancia fuerte, emotiva y necia que rompa la coraza de la experiencia. Que seas mi motivo de volver a sentir calidez real, inconsciente y viva.
